- Inicio
- Sueño en el pabellón rojo
- Jia Qiaojie 贾巧姐
Jia Qiaojie
贾巧姐
«La única deuda saldada»
Su historia
Qiaojie es hija única de Jia Lian y Wang Xifeng y, durante la mayor parte de la novela, apenas tiene entidad como personaje. Es una niña de pecho en brazos de una nodriza, llamada 大姐儿, «la niña mayor», a la que llevan de una estancia a otra mientras los adultos discuten de dinero. Apenas tiene intervenciones durante cien capítulos. Su importancia reside en cómo termina el libro y en que toda la aritmética moral de la novela acaba resolviéndose en ella.
Su única escena en los primeros capítulos gira en torno a una enfermedad. En el capítulo 21 contrae la viruela. Se desocupa una habitación para hacer ofrendas a la diosa de la viruela, se prohíben los alimentos fritos y especiados en las cocinas y se aparta a Jia Lian del dormitorio de su esposa durante doce días. Los pasa en el estudio exterior con la mujer de un criado. La fiebre de una niña da ocasión al adulterio de su padre. Ese es el papel que la novela le reserva durante mucho tiempo: es aquello en torno a lo cual se desarrollan las conductas de los demás.
La abuela Liu, una campesina pobre cuyo yerno tenía un abuelo que en su día afirmó pertenecer al mismo clan que el padre de la señora Wang, acude a pedir limosna a la casa Rong en el capítulo 6 y se marcha con veinte taeles de plata. Regresa en los capítulos 39–42 con las primeras verduras de su cosecha, la alojan durante varios días y la llevan de paseo por el Jardín de la Vista Sublime para diversión de la anciana señora. En el capítulo 41 sucede un pequeño incidente. Ban’er, el nieto de la abuela Liu, sostiene una cidra de la variedad mano de Buda; la hija de Xifeng tiene un pomelo; la niña quiere la cidra y llora, y las doncellas intercambian las frutas entre ambos. El comentarista Zhiyanzhai anotó el pasaje: 小儿常性,遂成千里伏线 — un capricho infantil de lo más corriente que se convierte en un hilo narrativo tendido mil li más adelante.
En el capítulo 42, Xifeng pide a la abuela Liu que le ponga nombre a la niña. El razonamiento es supersticioso y preciso: la pequeña es enfermiza y de alta cuna, y un nombre puesto por una persona pobre servirá de contrapeso, aplastará la mala suerte. La abuela Liu pregunta cuándo nació y le responden que el séptimo día del séptimo mes, el Doble Siete: un día poco propicio para nacer. Entonces llámala Qiao, dice — 巧, «oportuno», «por feliz azar». 这叫作「以毒攻毒,以火攻火」的法子: este es el método de combatir el veneno con veneno y el fuego con fuego. Promete que la niña logrará 逢凶化吉,遇难成祥 — afrontar la calamidad y convertirla en buena fortuna. Es la única ceremonia de imposición de nombre de la novela, y la oficia una mendiga.
El capítulo 5 ya ha mostrado cómo acaba todo. Su página en el Registro principal contiene una imagen de una aldea en ruinas y una posada junto al camino, con una hermosa mujer hilando en su interior. Los versos dicen:
势败休云贵,家亡莫论亲。 偶因济刘氏,巧得遇恩人。
Cuando el poder se derrumbe, no hables de rango; cuando la casa caiga, no hables de parentesco. Por haber ayudado una vez a la anciana Liu, encontró por feliz azar — 巧 — a su benefactora. Su canción, 《留余庆》, «Un resto de bendición que perdura», señala a sus enemigos sin dar sus nombres: 爱银钱、忘骨肉的狠舅奸兄 — el tío cruel y el primo desleal, que aman la plata y olvidan los lazos de sangre.
Llegan tal como estaba anunciado. En el capítulo 113, enferma, asustada y atormentada por sus fantasmas, Xifeng manda llamar a la abuela Liu y confía su hija al cuidado de la campesina. Xifeng muere en el capítulo 114. Jia Lian está fuera, resolviendo los asuntos de su padre. En el capítulo 118 —titulado 记微嫌舅兄欺弱女, «Alimentando un pequeño rencor, el tío y el primo hostigan a una muchacha indefensa»—, Wang Ren, el propio tío materno de Qiaojie, junto con Jia Yun, Jia Huan y Jia Qiang, la ofrecen como mujer para la casa de un príncipe de provincias, y la señora Xing da su consentimiento. En el capítulo 119, Ping’er la viste con la ropa de Qing’er, la nieta de la abuela Liu, y consigue sacarla por la puerta; la abuela Liu la esconde en la granja hasta que Jia Lian vuelve a casa. En el capítulo 120 se casa con un miembro de la familia Zhou, prósperos terratenientes rurales, con la abuela Liu como casamentera.
Veinte taeles, entregados sin darle importancia cien capítulos antes, compran la vida de una niña. En una novela donde toda bondad se desperdicia y toda deuda queda sin pagar, la suya es la única cuenta que cuadra.
El desenlace que nos ha llegado no coincide del todo con la profecía. El registro la muestra pobre, en una aldea en ruinas, trabajando en una rueca; el capítulo 120 le depara un matrimonio acomodado. Muchos lectores ven en la imagen un indicio de que, en el proyecto original de Cao Xueqin, acababa casada con un campesino; y, basándose en el intercambio de la cidra, con Ban’er.
En manos de Xiang Li
La pinta caminando, no hilando. La niña aparece de pie, vista de tres cuartos, avanzando por el papel desnudo, sin nada bajo sus pies ni a sus espaldas. Lleva un flequillo infantil recto sobre la frente, y el cabello se prolonga hacia atrás en una amplia pincelada de negro grisáceo, la más húmeda y veloz de la hoja. Sobre la cabeza, un gorrito rojo en forma de flor con un adorno dorado; en las orejas, pendientes de cuentas azules; el rostro pequeño, de ojos muy abiertos, está dibujado con líneas finas sobre una aguada de carnación muy pálida. Su atuendo superpone capas y colores vivos: seda lila salpicada de flores blancas, una capa verde azulado moteada de verde oscuro, una falda verde salvia, un cordón rojo a modo de cinturón que pasa por una anilla de jade verde y cae hasta el dobladillo. Las dos manos desaparecen, engullidas por las mangas, y una de las mangas vuela hacia la izquierda como un ala pálida y vacía. La clave está en lo que lleva: un gran hatillo bermellón, anudado en lo alto y decorado con espirales semejantes a rosas, que sostiene contra el pecho. Es el equipaje de quien viaja. Habla del camino y del exilio, sin pintar la casa que dejó ni la granja a la que llegó.
La caligrafía
巧姐, dos caracteres situados en la zona inferior izquierda, bajo la manga desplegada, con el sello debajo. Solo el nombre personal, sin apellido: no 贾巧姐, la forma que emplean las genealogías. Y aquí 姐 es el sufijo afectuoso que se da a una niña, no la palabra que significa «hermana mayor», de modo que la pintura se dirige a ella como lo hacía su familia en privado, por el nombre que la abuela Liu inventó para ella en el capítulo 42.
Vínculos
- Wang Xifeng 王熙凤 — su madre, que la confía a la abuela Liu en el capítulo 113 y muere en el capítulo 114.
- Jia Lian 贾琏 — su padre, ausente de la casa cuando ella está a punto de ser vendida.
- Abuela Liu 刘姥姥 — la campesina que le pone nombre en el capítulo 42, la esconde en el capítulo 119 y concierta su matrimonio en el capítulo 120.
- Ping’er 平儿 — la concubina de su padre, que la disfraza de campesina y consigue sacarla por la puerta.
- Wang Ren 王仁 — su tío materno, el 狠舅, «tío cruel», de la canción del capítulo 5, que la ofrece a un príncipe de provincias.
Personajes mencionados en estas páginas Jia Lian 贾琏 · Jia Huan 贾环 · Liu Laolao 刘姥姥 · Wang Ren 王仁 · Ban'er 板儿
Sueño en el pabellón rojo
Xiang Li pintó los 413 personajes de la novela entre 1975 y 1985, y fue la primera persona en representarlos a todos. Ver toda la colección · Emperatrices chinas